En su primer viaje oficial a Sudamérica, el papa León XIV encabezó una masiva misa en la Catedral Metropolitana de Montevideo, donde vinculó su reciente operación pulmonar con la urgente necesidad de garantizar el acceso universal a la salud.
Ante unas 30.000 personas que se congregaron para recibirlo en la capital uruguaya, el Sumo Pontífice recordó las limitaciones físicas que experimentó recientemente y exigió que la atención médica llegue a todos los sectores sin distinción de recursos económicos. “La atención sanitaria debe estar al alcance de cada persona independientemente de sus recursos”, reclamó con firmeza durante su discurso.
La visita papal estuvo cargada de momentos emotivos y encuentros institucionales. Previamente a la ceremonia religiosa, el pontífice recibió las llaves de la ciudad en el histórico Cabildo y mantuvo una reunión privada con el presidente Yamandú Orsi en el Edificio José Artigas. Además, recordó la figura del beato Jacinto Vera y evocó el histórico bautismo de José Gervasio Artigas en el mismo templo catedralicio.
Un llamado contra la crisis de salud mental y el suicidio
En otro tramo de su mensaje, el Papa puso el foco en una problemática alarmante para la región: los trastornos mentales y la tasa de suicidios. Uruguay posee uno de los índices más elevados del mundo en esta materia, lo que motivó una reflexión profunda por parte de la máxima autoridad de la Iglesia Católica.
“La soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llegar a ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo”, advirtió el pontífice ante sacerdotes, obispos y fieles. Asimismo, destacó la labor de las congregaciones religiosas en la asistencia a enfermos y el acompañamiento en los confesionarios, subrayando que la comunidad y los vínculos familiares resultan indispensables para contener la dolorosa realidad del suicidio.