El presidente Javier Milei arribó a Madrid para participar de la Cumbre Iberoamericana, pero faltó a la inauguración oficial y a la tradicional foto de familia junto al rey Felipe VI y los jefes de Estado.

El mandatario argentino aterrizó a bordo del avión oficial a las 16.28 en el aeropuerto de Torrejón de Ardoz, acompañado por el canciller Pablo Quirno y su comitiva. Su ausencia en el Teatro Real sorprendió a los organizadores, especialmente a la Casa Real española, que lo esperaba junto a una decena de mandatarios latinoamericanos para dar inicio formal al evento internacional.

Desde Presidencia indicaron que la asistencia a la gala inaugural no figuraba en la agenda oficial del libertario. Su primera actividad prevista en territorio español consistió en un encuentro privado con su aliado político Santiago Abascal, líder del partido Vox, consolidando una relación que ya había generado fuertes cruces diplomáticos en viajes anteriores.

La tensión diplomática con Pedro Sánchez y el rey

En paralelo, la prensa española informó que la embajada argentina habría solicitado una audiencia formal entre Milei y el rey Felipe VI, un trámite que desde la Casa Rosada se encargaron de desmentir de manera categórica. Los organizadores mantienen la expectativa ante el inminente cruce que se producirá este miércoles en la sesión plenaria.

Mañana por la mañana, en la Galería de las Colecciones Reales, Milei estará finalmente frente a frente con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, bajo la atenta mirada del monarca y otros líderes regionales. Diplomaticos y funcionarios internacionales se mantienen en alerta ante la posibilidad de nuevos cortocircuitos verbales, luego de los duros cruces que marcaron las últimas visitas del mandatario argentino a suelo europeo.