En medio de crecientes tensiones con la Casa Rosada, la jefa de los senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, volvió a marcar distancia del Gobierno durante un discurso ante el Colegio de Abogados.

Horas después de que trasluciera el malestar en el Ejecutivo por una reunión que la exministra encabezó junto a quince diputados propios, la funcionaria defendió con firmeza la independencia judicial y la libertad de prensa. Al ser consultada sobre las críticas recibidas desde el entorno presidencial, Patricia Bullrich respondió de manera tajante que no cruzó ningún límite y que solo se reunió con su gente.

Fuentes muy cercanas a Javier Milei calificaron el encuentro político como un desafío abierto a la autoridad del mandatario y aseguraron que la situación acelerará un cara a cara entre ambos una vez finalizada la visita internacional del papa León XIV. Pese a estas advertencias, la senadora insistió en que no recibió ninguna notificación oficial y relativizó el conflicto institucional.

La defensa de los valores republicanos y el control al poder

Durante su exposición, Patricia Bullrich centró gran parte de su mensaje en la necesidad de sostener los controles institucionales al ejercicio del poder. Echando por tierra algunas premisas de la gestión libertaria, remarcó que las formas constituyen la sustancia y que el poder político tiende permanentemente a desbordarse si no existe una ciudadanía activa que lo supervise.

En esa misma línea, la dirigente profundizó sobre la importancia vital de la libertad de expresión frente a las críticas del oficialismo hacia la prensa. Patricia Bullrich sostuvo que el rol de los medios es incomodar al poder y que el dirigente que acepta dichos controles gubernamentales sale institucionalmente fortalecido.

Finalmente, la legisladora abordó la delicada situación judicial al reclamar mayor transparencia en los concursos del Consejo de la Magistratura y exigió cubrir las vacantes pendientes en la Corte Suprema mediante acuerdos políticos amplios que trasciendan las disputas estrictamente partidarias en el Congreso.