La recaudación tributaria argentina volvió a crecer por encima de la inflación en octubre de 2026 y acumuló dos meses consecutivos de aumentos interanuales en términos reales, un fenómeno que no se registraba desde el año 2022.

Según los datos informados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), los ingresos totales alcanzaron los $21,6 billones, lo que representa un incremento nominal del 33,7% frente al mismo mes del año anterior y supera la variación estimada de precios del 33,4%. Este resultado marca un crecimiento real del 0,2%, consolidando una señal favorable para la actividad económica en un contexto de reducción de la presión tributaria, estimada en su nivel más mínimo de las últimas dos décadas.

Entre los principales motores que impulsaron esta suba se destacó el Impuesto a las Ganancias, que experimentó un salto del 55,1% interanual. Este incremento estuvo apalancado por mayores anticipos de empresas y personas humanas, además de las ganancias obtenidas por compañías de los sectores energético y minero, sumado a una mejora en los indicadores generales de actividad durante el bimestre previo.

Motores productivos y sectores clave

Por su parte, los ingresos correspondientes a la Seguridad Social aumentaron un 33,8% interanual gracias a las mejoras salariales derivadas de convenios colectivos. En la misma línea, los derechos de exportación mostraron un incremento exponencial del 238,4%, impulsados por operaciones agroindustriales, energéticas y mineras, así como por la dinámica de los precios internacionales.

A pesar de que la evolución no fue uniforme —ya que el IVA Impositivo subió un 30,5% y el impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios lo hizo en un 21,5%, quedando por debajo de la inflación—, la recaudación acumulada entre enero y octubre trepó hasta los $196 billones. De esta manera, el organismo fiscal federal contradice los pronósticos de recesión prolongada al evidenciar una mayor capacidad de captación genuina vinculada al dinamismo productivo.