Un brutal ataque armado contra una iglesia durante una ceremonia fúnebre en el centro de Jordania dejó al menos siete muertos y 34 heridos, tras la irrupción de un grupo de extremistas islámicos que abrió fuego indiscriminadamente.

La masacre ocurrió en la localidad de Hmoud, en la gobernación de Karak, cuando varios hombres armados llegaron a bordo de un vehículo, ingresaron al recinto religioso y comenzaron a disparar contra las personas que despedían a un ser querido. El ministro del Interior jordano, Mazen al-Faraya, calificó a los agresores como un grupo de extremistas y aseguró que las fuerzas de seguridad despliegan todos los recursos necesarios para lograr su captura.

Las grabaciones de las cámaras de seguridad permitieron reconstruir los movimientos de al menos tres atacantes armados con pistolas, quienes ingresaron al templo generando escenas de pánico absoluto. Los sobrevivientes relataron que la agresión se prolongó durante unos quince minutos, periodo en el cual los asistentes intentaron protegerse debajo de los bancos o huir despavoridos entre gritos y detonaciones. Una testigo comparó el inicio del atentado con una situación bélica, señalando que al salir del edificio encontró cuerpos esparcidos por los patios.

La respuesta oficial y el impacto en la comunidad

El rey Abdalá II visitó a los heridos internados en el hospital de la región y prometió que el Estado enfrentará este acto terrorista aplicando las sanciones más severas previstas por la legislación nacional. Por su parte, el ministro Mazen al-Faraya calificó el hecho como un episodio doloroso y sin precedentes en la historia del Reino Hachemita de Jordania.

Karak alberga a una significativa comunidad cristiana dentro de un país de mayoría musulmana, donde este tipo de atentados son inusuales. Diversos mandatarios internacionales, como el presidente libanés Joseph Aoun, expresaron su más enérgica condena ante una agresión que vulnera la convivencia pacífica y el carácter sagrado de un funeral, mientras continúan las tareas para dar con los prófugos.