Las lluvias constantes y las altas temperaturas generan condiciones alarmantes para la reproducción del mosquito Aedes aegypti, por lo que los expertos exigen a la población de riesgo iniciar la inmunización de inmediato.
Ante la inminente llegada del verano y la fuerte influencia del fenómeno climático El Niño en el territorio argentino, crece de manera exponencial la preocupación por la presencia del mosquito Aedes aegypti, el único agente responsable de transmitir el virus del dengue. Las precipitaciones frecuentes, el alto porcentaje de humedad y las marcas térmicas elevadas configuran el escenario ideal para su rápida proliferación, especialmente en aquellos recipientes donde se acumula agua estancada.
Frente a este panorama complejo, la vacuna autorizada se consolida como una de las herramientas fundamentales de prevención, aunque las autoridades remarcan que no reemplaza en absoluto las tareas cotidianas de descacharreo y eliminación de criaderos. La estrategia oficial en el país focaliza los recursos en grupos etarios específicos y evalúa de forma constante el riesgo epidemiológico de cada región afectada.
Esquema de aplicación y grupos prioritarios
El inmunizante denominado Qdenga, elaborado por el laboratorio Takeda, cuenta con la aprobación formal en el país para ser administrado a partir de los cuatro años de edad. No obstante, las campañas públicas impulsadas por los ministerios de salud se concentran en franjas específicas de entre 15 y 59 años, delimitadas estrictamente por la situación sanitaria de cada jurisdicción.
El esquema completo demanda la aplicación de dos dosis respetando un intervalo exacto de tres meses entre cada una de ellas para garantizar su eficacia. Las autoridades sanitarias recordaron que la vacuna está absolutamente contraindicada durante el embarazo, la etapa de lactancia y en personas que presenten cuadros severos de inmunosupresión.
Entre las provincias que conforman las áreas consideradas prioritarias para el despliegue operativo figuran Catamarca, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santa Fe y Santiago del Estero. Cada provincia administra la disponibilidad según sus propios criterios epidemiológicos locales.