Los mercados financieros sufrieron un desplome histórico tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, provocando pérdidas superiores a los diez mil millones de dólares en la banca y un impacto sin precedentes en las mayores fortunas del país vecino.
La reacción negativa de los inversores se tradujo en una caída de más del quince por ciento en el índice de referencia Ibovespa, lo que activó de inmediato un mecanismo automático de suspensión temporal de las operaciones para contener la extrema volatilidad de la jornada financiera. Paralelamente, la moneda brasileña registró una fuerte depreciación frente al dólar y se dispararon los rendimientos exigidos para mantener deuda soberana.
El malestar bursátil reflejó el profundo temor del sector empresario ante la continuidad de una política de gasto público elevado y la falta de garantías sobre el control del déficit fiscal. Los mercados habían apostado inicialmente por una victoria alternativa que impulsara una postura fiscal más restrictiva, por lo que el resultado electoral obligó a los operadores a reconfigurar sus posiciones de manera urgente.
Pérdidas multimillonarias para los magnates
Entre los damnificados más importantes se encuentra André Esteves, fundador del banco de inversión BTG Pactual, quien sufrió una merma cercana a los cuatro mil cuatrocientos millones de dólares en su patrimonio personal en apenas veinticuatro horas, situándose en unos once mil trescientos millones.
Asimismo, David Vélez, máximo responsable de Nubank, experimentó un retroceso de dos mil seiscientos millones de dólares en su fortuna, mientras que los hermanos Pedro y Fernando Moreira Salles, principales accionistas de Itaú Unibanco, perdieron conjuntamente unos dos mil millones de dólares en este histórico desplome.
El Índice de Multimillonarios de Bloomberg confirmó que las diez personas brasileñas ubicadas entre las quinientas mayores fortunas globales perdieron en total cerca de quince mil millones de dólares, marcando la peor marca diaria desde la creación del registro en el año dos mil doce.