La excelente actuación de Franco Colapinto en el Gran Premio de México quedó desdibujada luego de que la Federación Internacional del Automóvil decidiera sancionarlo con diez segundos.

El pilarense había cruzado la meta en una positiva séptima posición tras aprovechar diversas incidencias en pista, pero el rigor reglamentario modificó drásticamente su ubicación final. Tras una minuciosa revisión de la telemetría, las imágenes a bordo y las comunicaciones por radio, los comisarios deportivos determinaron que el piloto de Alpine infringió la normativa vigente al no reducir lo suficiente la velocidad bajo un régimen de bandera amarilla simple.

Durante la audiencia oficial, el equipo intentó justificar la maniobra mediante el uso de registros gráficos y datos técnicos, argumentando que el competidor cumplió con el protocolo de seguridad exigido para estos casos. Sin embargo, las autoridades consideraron que las pruebas aportadas resultaron insuficientes para demostrar una desaceleración acorde al peligro detectado en dicho sector del circuito.

Sanción severa para Alpine

Como consecuencia directa del fallo, Franco Colapinto cayó formalmente hasta la decimoquinta colocación y sumó un punto de penalización en su superlicencia, acumulando un total de cinco en los últimos doce meses. La situación en el garaje de la escudería francesa se completó con otra mala noticia para su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien recibió una penalización aún más gravosa de treinta segundos y dos puntos en su registro por una infracción similar bajo doble bandera amarilla.

De esta manera, el balance final de la competencia mexicana resultó completamente adverso para los intereses de Alpine, que no logró cosechar puntos valiosos en su lucha directa dentro del campeonato mundial. Pese al duro golpe reglamentario, el piloto argentino ya dio vuelta la página y se enfoca en recuperar terreno en las próximas fechas del calendario internacional.