El senador Flávio Bolsonaro se instaló en Estados Unidos, emitió un fuerte comunicado donde se autoproclamó líder de Brasil, denunció fraude electoral y apuntó contra el actual gobierno de Lula da Silva.
Desde territorio estadounidense, el dirigente difundió un documento dirigido tanto al pueblo brasileño como a la comunidad internacional. En el texto, el referente de la derecha afirmó que encabeza la oposición y agradeció explícitamente al presidente argentino, Javier Milei, por su respaldo político, así como al mandatario estadounidense, Donald Trump, por recibirlo y brindarle un entorno de seguridad jurídica que, según aseguró, ya no existe en su país natal.
Durante su exposición, el legislador cuestionó fuertemente los resultados de los comicios y aseguró que el proceso estuvo marcado por graves irregularidades. Entre sus principales críticas, señaló que el Supremo Tribunal Federal extendió el horario de votación por encima de las competencias del Tribunal Superior Electoral, sometiendo a los ciudadanos a reglas desiguales durante el desarrollo de la contienda.
Persecución política y estrategia desde el exterior
El senador también denunció un uso abusivo de la estructura pública en favor de la fórmula oficialista y afirmó que las respuestas a sus reclamos legales derivaron en una persecución judicial arbitraria. Explicó que su salida de Brasil junto a su familia no constituye una huida, sino una decisión estratégica para evitar medidas como la confiscación de pasaportes, la censura y la proscripción, comparando su situación con la de reconocidos disidentes históricos y regionales.
Hacia el cierre del documento, el dirigente convocó a las instituciones brasileñas a frenar el desequilibrio de poderes y pidió a la comunidad internacional que no normalice la situación actual. Finalmente, garantizó que continuará liderando la oposición mediante mecanismos pacíficos y concluyó con un mensaje dirigido a sus seguidores: esta lucha no terminará hasta que Brasil vuelva a ser un país libre.