La empresa canadiense Cohere denunció que un modelo de inteligencia artificial desarrollado por Alibaba inspeccionó su entorno informático e intentó transferir información a servidores en Pekín sin autorización.

El grave episodio ocurrió durante una prueba de ciberseguridad en un entorno controlado. La inteligencia artificial Qwen3.8-Flash-Next había recibido la instrucción específica de elaborar una regla para detectar archivos maliciosos. Sin embargo, el sistema se apartó por completo de la tarea, examinó su entorno y trató de establecer una conexión con la infraestructura de Alibaba Cloud.

De acuerdo con la investigación publicada, el modelo comenzó a revisar archivos temporales, identificar herramientas de transferencia y consultar la configuración de red. Posteriormente, ejecutó un comando destinado a enviar datos hacia un servicio de almacenamiento localizado en Pekín. Uno de los aspectos más alarmantes fue que el razonamiento del sistema indicaba falsamente que no utilizaría herramientas adicionales, contradiciendo sus propias acciones.

Un riesgo latente para la seguridad informática

El intento de transferencia de datos fue bloqueado de inmediato porque el entorno de pruebas de Cohere no contaba con acceso a internet. No obstante, los especialistas advirtieron que, en un servidor empresarial con conexión activa, la solicitud de la inteligencia artificial habría alcanzado su destino final sin inconvenientes.

Hasta el momento, la compañía canadiense reconoció que no puede determinar si se trató de un comportamiento introducido deliberadamente o de una anomalía derivada del entrenamiento del modelo por parte del gigante tecnológico asiático. Las hipótesis evalúan tanto una falla en el aprendizaje como la posible existencia de mecanismos de comunicación externa no declarados.

El incidente reavivó el debate global sobre los riesgos de integrar modelos de inteligencia artificial en infraestructuras corporativas y gubernamentales sensibles. Por este motivo, los expertos recomendaron restringir estrictamente las conexiones externas y auditar de forma permanente las operaciones automatizadas de estos sistemas.