La referente de la derecha francesa Marine Le Pen lanzó oficialmente su candidatura presidencial para 2027 con una ventaja contundente en las encuestas, en medio de un clima marcado por el descontento social y las protestas.

La líder de la agrupación política Agrupación Nacional eligió la histórica ciudad de Orleans para dar su primer discurso de campaña, un enclave fuertemente vinculado a la figura patriótica de Juana de Arco. Ante cientos de simpatizantes, la dirigente centró su mensaje en la recuperación de la seguridad, el control de fronteras y la reactivación económica del país, posicionándose como una alternativa sólida frente al desgaste de los partidos tradicionales.

Las cifras respaldan sus aspiraciones iniciales, ya que una encuesta publicada recientemente la sitúa con una intención de voto que oscila entre el 32 % y el 33,5 %. Estos números la ubican muy por encima de su principal contrincante, el referente de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon, quien apenas alcanza el 17 % de apoyo en los sondeos de cara a una eventual segunda vuelta.

Promesas de seguridad y plan económico

Durante su presentación, Marine Le Pen ratificó su compromiso de aplicar una estricta política de tolerancia cero frente a la delincuencia, prometiendo la expulsión automática de extranjeros condenados y un control riguroso sobre las fronteras nacionales. En el plano económico, la candidata propuso la reducción de impuestos para las empresas, el impulso a la industria local y una férrea disciplina en el gasto público sin nuevos aumentos en la edad de jubilación.

Por su parte, el congreso partidario ratificó la cohesión interna al reelegir a Jordan Bardella como presidente de la fuerza política, quien fue anunciado como el candidato ideal para asumir como primer ministro en caso de concretar una victoria electoral. A pesar de enfrentar un proceso judicial pendiente por malversación de fondos, la campaña de la dirigente avanza con fuerza bajo la consigna de lograr un renacimiento nacional.