El despliegue logístico para la visita del papa León XIV a Córdoba exigirá una inversión cercana a los diez millones de dólares y una movilización masiva sin precedentes en el país.
La llegada del pontífice a la provincia obligó a poner en marcha una gigantesca organización logística que incluye la instalación de estructuras, pantallas gigantes, generadores y cerramientos especiales. Los equipos técnicos trabajan contrarreloj en la adecuación de los accesos y caminos internos del predio de la Fábrica Argentina de Aviones, más conocida como FAdeA, bajo la estricta supervisión de delegados del Vaticano que revisan cada detalle del montaje.
La productora cordobesa La Cúpula fue convocada hace aproximadamente cien días para desarrollar el plan maestro, adaptando experiencias internacionales a las características del terreno local. Según explicó el director Javier Martínez, la magnitud del acontecimiento requirió la contratación de más de cien proveedores de distintos puntos del país ante la imposibilidad de abastecer semejante demanda solo con recursos provinciales.
Las estimaciones oficiales contemplan una concurrencia de entre 800.000 y 900.000 personas dentro del predio principal. Sin embargo, al sumar a quienes se ubiquen en los accesos y a lo largo de los recorridos previstos para el Papamóvil, la cifra total de asistentes podría superar holgadamente el millón y medio de personas, planteando un desafío histórico en materia de seguridad, transporte y conectividad móvil.
Un despliegue monumental dividido en cuadrantes
Para ordenar la concentración masiva, el predio fue estructurado en distintos cuadrantes con capacidad limitada, dotados cada uno de ellos con servicios sanitarios, puestos de hidratación y tecnología de reproducción visual. En total, el proyecto contempla la utilización de cincuenta kilómetros de cerramiento, más de 6.000 baños químicos, 75 pantallas que suman 7.000 metros cuadrados y un imponente escenario papal de 2.500 metros cuadrados.
El operativo de asistencia y control movilizará a 20.000 voluntarios convocados por la Iglesia, además de 150 personas dedicadas a la producción y más de 2.000 técnicos especializados. En el plano financiero, si bien trascendió una estimación presupuestaria cercana a los diez millones de dólares publicada por el medio Punto a Punto, las autoridades aclararon que aún no existe una cifra oficial definitiva ni un esquema cerrado sobre la distribución de gastos entre el Estado, la institución religiosa y los aportes privados.