Desde el año 2015, la Justicia provincial implementa un recurso forense fundamental ante muertes dudosas o aparentes hechos de violencia de género: la autopsia psicológica.
Para comprender en profundidad los alcances y la metodología de este análisis pericial, Catamarca Al Instante dialogó con la reconocida psicóloga Mara Barrionuevo, quien detalla cómo se reconstruye la vida de una persona fallecida para esclarecer las circunstancias reales de su deceso.
Este procedimiento no reemplaza a la autopsia médica tradicional, sino que la complementa de manera vital. El equipo interdisciplinario se aboca a investigar el entorno, la conducta, los hábitos y el estado mental previo de la víctima, analizando cada expediente con rigurosidad científica.
La clave detrás de las muertes dudosas
Durante la entrevista, la especialista explicó que el trabajo se centra en entrevistas exhaustivas a familiares, amigos y allegados, buscando indicios que muchas veces pasan desapercibidos en una investigación preliminar común.
La aplicación de este protocolo en casos caratulados inicialmente como suicidios permite muchas veces advertir contextos previos de violencia de género, brindando elementos probatorios indispensables para que la Justicia pueda determinar si existió instigación o encubrimiento, marcando un antes y un después en las causas.
De este modo, la labor de los peritos forenses se consolida como una herramienta determinante para garantizar el acceso a la verdad y a la justicia en momentos de máxima complejidad institucional.