Una empresa chilena especializada en modificación del clima realiza ensayos en campos del Chaco para sembrar nubes y aumentar hasta un dieciocho por ciento las precipitaciones.

La información, que comenzó a circular con fuerza en las redes sociales tras las investigaciones de la especialista financiera Elina Figueroa, fue confirmada oficialmente por la firma tecnológica Mettech. El proyecto piloto a pequeña escala comenzó en diciembre de dos mil veinticinco con el objetivo central de mejorar la disponibilidad hídrica para los cultivos afectados por las recurrentes sequías en la región del Noreste argentino.

Desde la empresa aseguraron que la iniciativa fue informada previamente ante la Administración Provincial del Agua para garantizar la transparencia institucional de los ensayos. Sin embargo, la identidad de los productores agropecuarios que contrataron el servicio se mantiene bajo estricto secreto para preservar la confidencialidad comercial del proyecto en marcha.

La tecnología detrás de la polémica

Para lograr el incremento artificial de las lluvias, la compañía utiliza generadores terrestres y drones encargados de liberar partículas microscópicas de yoduro de plata que interactúan directamente con la nubosidad fría. Este procedimiento físico acelera de forma controlada la formación de cristales de hielo para optimizar la eficiencia de las precipitaciones en las zonas intervenidas.

El responsable comercial de la firma, Gabriel Salas, detalló que la técnica busca elevar entre un trece y un dieciocho por ciento el nivel habitual de lluvias. Además, la corporación internacional sostiene que el método cuenta con el aval de la Organización Mundial de Meteorología y la agencia ambiental estadounidense conocida como EPA, garantizando que la acumulación residual del compuesto químico se encuentra quinientas veces por debajo de cualquier umbral de riesgo ecológico para los suelos y las fuentes de agua dulce.