El ministro de Economía, Luis Caputo, descartó cualquier tipo de inestabilidad cambiaria tras el triunfo de los republicanos en Estados Unidos y aseguró que la estrategia financiera del Gobierno se mantiene firme sin necesidad de devaluaciones.

Durante su intervención en el evento anual de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el titular del Palacio de Hacienda minimizó el impacto del escenario internacional sobre la economía doméstica. Según Caputo, el resultado electoral en el país norteamericano era lo esperado y no alterará los vínculos bilaterales ni los planes trazados por la gestión nacional.

En cuanto a la política cambiaria, el ministro fue enfático al rechazar que una subida del dólar sea la solución para mejorar la competitividad argentina. Para el funcionario, el tipo de cambio es la variable de menor peso en la estructura de costos y competitividad real. Además, envió un mensaje directo a quienes proyectan saltos en la cotización mayorista, que actualmente se ubica en torno a los $1.549, pidiendo no dejarse llevar por consensos de mercado que no se materializan.

Reservas récord y el futuro del crédito

Uno de los pilares del discurso fue la gestión del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Caputo destacó que la autoridad monetaria logró acumular más de USD 16.000 millones en compras de divisas, un hito que, según su visión, fortalece la posición del país frente a compromisos externos. A pesar de los cuestionamientos técnicos sobre la liquidez, el ministro aseguró que el sistema financiero está sólido.

Finalmente, el jefe de la cartera económica reconoció que, si bien les gustaría observar una expansión más agresiva del crédito privado, la cautela actual responde a factores estacionales y de morosidad. En un tono marcadamente político, concluyó que el éxito del programa dependerá de la decisión social de apostar por un modelo de crecimiento serio frente a lo que denominó como la locura de años anteriores.