Un joven de 24 años desató una masacre en la histórica Plaza Mayor de Cracovia al abrir fuego indiscriminadamente contra turistas y transeúntes, provocando seis muertes y 16 heridos antes de ser detenido tras un feroz tiroteo con la policía.
Polonia permanece conmocionada por uno de los episodios de violencia más graves de su historia reciente. El agresor, un ciudadano polaco de 24 años, llegó en automóvil a las inmediaciones de la Plaza del Mercado Principal de Cracovia armado con un fusil automático. Durante su recorrido por el centro histórico y zonas aledañas como el barrio de Kazimierz, disparó sin piedad contra residentes y visitantes que disfrutaban de la tarde.
El saldo oficial confirmó la muerte de cuatro mujeres y dos hombres, entre ellos una ciudadana británica, además de 16 personas heridas de diversa consideración. Entre los afectados se encuentran varios extranjeros y dos efectivos policiales que se enfrentaron al atacante en un operativo de rápida respuesta que evitó una tragedia aún mayor. Las autoridades desplegaron ambulancias y helicópteros sanitarios para evacuar a las víctimas hacia los centros de salud de la región.
Un enfrentamiento armado y un macabro hallazgo
El jefe policial Marek Boroń detalló que los efectivos interceptaron al sospechoso apenas tres minutos después de las primeras alertas. Durante el intercambio de disparos, los subinspectores Jakub Kulik y Artur Morański resultaron heridos al enfrentar al tirador. Mientras uno se encuentra fuera de peligro, el segundo recibió tres impactos de bala y permanece internado en estado muy grave. El primer ministro Donald Tusk calificó el hecho como un acto de terrorismo y destacó la valentía de los uniformados.
El operativo policial no terminó con la captura del sospechoso, quien también resultó herido y quedó bajo custodia en un hospital tras ser intervenido quirúrgicamente. En el vehículo del atacante se incautaron más armas y una importante cantidad de municiones. Horas más tarde, la investigación dio un giro escalofriante cuando las autoridades ingresaron a la vivienda del joven en la región de Świętokrzyskie y hallaron los cadáveres de tres familiares, dos mujeres y un hombre, elevando aún más la tensión y la incertidumbre en torno a las motivaciones del criminal.