La Secretaría de Pesca de Chubut restringió la prospección en la Zona Norte tras registrar bajos niveles de captura y presencia de merluza, lo que abre la puerta a una postergación de hasta diez días en la apertura comercial.

La temporada de langostino en la provincia atraviesa un escenario de extrema incertidumbre. Los resultados negativos de las primeras jornadas de prospección obligaron a las autoridades pesqueras a restringir el área de operaciones de la flota, mientras crecen las dudas sobre la posibilidad de habilitar la actividad comercial en los próximos días. La preocupación está centrada en la escasez de langostino detectada durante los relevamientos, una situación que ya había complicado las tareas en el sector sur.

A esta complicación biológica se suma la presencia de merluza como captura incidental, un factor determinante que condiciona la evaluación técnica necesaria para avanzar con la zafra. Ante este panorama, la Secretaría de Pesca dispuso el cierre del Área II de la Zona Norte mediante la Resolución Nº 629/2026-SP, concentrando las operaciones únicamente en el Área I.

Dos jornadas decisivas y posible demora

La medida restrictiva alcanza de manera directa a las 20 embarcaciones autorizadas para participar del operativo, de las cuales 16 pertenecen a la flota amarilla y las cuatro restantes a la flota artesanal. Ahora, los barcos deberán concentrar todo su esfuerzo pesquero durante los dos días efectivos de relevamiento que todavía restan en el sector habilitado.

Los datos que arrojen estas jornadas serán determinantes para definir el futuro inmediato de la actividad económica. Si las condiciones no mejoran, toma cada vez más fuerza la alternativa de interrumpir el proceso de prospección y esperar entre siete y diez días para realizar un nuevo relevamiento antes de habilitar formalmente la zafra comercial en aguas provinciales.