El índice de riesgo país de la Argentina, elaborado por JP Morgan, alcanzó este viernes los 939 puntos básicos y registró su nivel más alto en los últimos doce meses, profundizando la racha alcista.

El comportamiento de la rueda mostró un dinamismo volátil desde las primeras horas de la mañana. Durante el arranque de las operaciones en Wall Street, el indicador llegó a perforar la barrera de los 900 puntos e incluso descendió hasta las 895 unidades, impulsado por un rebote inicial y momentáneo en los precios de los bonos de la deuda argentina.

Sin embargo, a medida que promediaba la jornada, aquella tendencia inicial se diluyó por completo. Los títulos soberanos en dólares recortaron las mejoras y volvieron a operar con signo negativo en el exterior, lo que quebró el optimismo de la primera hora y provocó que el indicador volviera a acelerarse con fuerza.

Un salto semanal que enciende alarmas

Al cierre de la sesión bursátil, el indicador se instaló en los 939 puntos básicos, lo que representó un incremento diario del 1,5% y un salto semanal cercano al 18,9%. Para encontrar un registro de tensión similar en las planillas del mercado hay que retrotraerse a octubre del año pasado, en la antesala de los compromisos electorales.

En el plano local, la actividad estuvo condicionada por la paralización de la Bolsa de Buenos Aires producto de la celebración del Día del Bancario y a los feriados vinculados con la agenda eclesiástica regional. Por ese motivo, el pulso de los negocios debió leerse exclusivamente a través de los títulos que cotizan en la plaza de Nueva York.

Las caídas de los papeles soberanos alcanzaron tanto a los bonos Bonares como a los Globales, con retrocesos que golpearon con dureza a especies de referencia como el AE38D y el GD35D, complicando las proyecciones financieras para el próximo período.