El Municipio de Corrientes mantuvo un encuentro de urgencia con productores ladrilleros de la zona ribereña para evaluar el impacto de la crecida del río Paraná en la actividad laboral y las viviendas.

La reunión se desarrolló ayer y estuvo encabezada por el intendente Claudio Polich, acompañado por la secretaria General, Florencia Ojeda. Del cónclave participaron alrededor de seis representantes del sector ladrillero, quienes expusieron de primera mano las graves dificultades que atraviesan debido al avance constante del agua sobre las zonas de producción.

Los voceros presentes representaron a numerosas familias trabajadoras asentadas en los barrios Molina Punta, Punta Taitalo, Sol de Mayo, Cichero, Quinta Ferré, Santa Marta y Caridi, además de otras áreas lindantes al caudaloso río que ya resienten el impacto hídrico en su economía diaria.

Coordinan acciones de asistencia

Durante el desarrollo del encuentro, las autoridades municipales y los trabajadores coordinaron diversas líneas de acción con el objetivo prioritario de atender las demandas más urgentes y reducir las consecuencias negativas generadas por la crecida.

Desde el Ejecutivo comunal señalaron que la preocupación principal abarca tanto el resguardo de las viviendas familiares como la posibilidad de sostener la continuidad de la actividad ladrillera, considerada el sustento económico fundamental para numerosas familias de la región. Asimismo, se confirmó que el municipio mantendrá un canal de contacto directo y permanente con los vecinos para monitorear la evolución del nivel del agua y desplegar medidas de acompañamiento mientras persista la situación de emergencia.