La crecida del río Paraná golpea con dureza a los barrios ribereños de la capital correntina, donde ya se contabilizan decenas de familias que debieron dejar sus hogares.
La Municipalidad de Corrientes mantiene activo un operativo preventivo ante la sostenida crecida del caudal hídrico y la posibilidad de que las precipitaciones terminen por complicar el normal drenaje pluvial en distintos sectores de la ciudad. Según informó el secretario de Desarrollo Social municipal, Lucas Carballo, al cierre de la jornada del domingo se registraron un total de 103 familias autoevacuadas, lo que representa aproximadamente a 380 personas afectadas en diferentes puntos de la capital.
El funcionario explicó que los trabajos preventivos comenzaron hace medio año, mientras que los equipos técnicos de la comuna y de la provincia llevan cerca de 20 días desplegados en las costas, recorriendo las zonas ribereñas y asistiendo a los vecinos en las tareas de traslado. Para una mayor eficiencia operativa, el territorio capitalino fue dividido en dos grandes sectores de seguimiento.
En la zona sur, que abarca desde Bajo Galván y Bajo Caridi hasta la zona de la Tosquera, se contabilizaron 33 familias autoevacuadas, alcanzando las 100 personas. En tanto, en la zona norte, comprendida entre el barrio Cichero, Puerto Italia y hasta Punta Taitalo, la cifra trepó a 70 familias, totalizando unas 280 personas desplazadas por el avance del agua.
Asistencia integral y operativos de seguridad
Entre los puntos más golpeados por la crecida, el funcionario municipal destacó los sectores de la Tosquera, Río Paraná y Santa Marta en el flanco sur, sumados a los barrios Plácido Martínez, Itatí, Anahí y Punta Taitalo en el sector norte de la ciudad. Muchas de estas familias optan por alojarse en viviendas de allegados ubicadas en terrenos más elevados para no alejarse demasiado de sus bienes.
Ante las denuncias de algunos vecinos sobre robos en las viviendas anegadas, Lucas Carballo remarcó que se intensificó la coordinación con la Policía, la Prefectura Naval Argentina y las áreas de seguridad comunales para evitar delitos. Paralelamente, se dispuso la apertura de comedores comunitarios en zonas clave y brigadas sanitarias recorren los barrios para brindar atención médica y coordinar un plan de vacunación destinado a las mascotas afectadas.