Una ginecóloga y docente universitaria cuestionó con dureza el proyecto de ley que exige escuchar la actividad cardíaca fetal antes de un aborto, al calificarlo como un acto de violencia obstétrica.

La iniciativa legislativa denominada Latidos, presentada por la diputada nacional Alida Ferreyra de La Libertad Avanza, busca modificar la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo para instaurar la obligatoriedad de que las personas gestantes escuchen la actividad cardíaca del embrión o feto antes de firmar el consentimiento informado.

Frente a esto, la médica ginecóloga y obstetra Gabriela Luchetti, con una trayectoria de tres décadas en la salud pública y referente en la Universidad Nacional del Comahue, advirtió que la propuesta representa un grave retroceso. En declaraciones a APFDigital, la especialista fue categórica: "Es una barbaridad lo que está proponiendo esa mujer; atenta contra los derechos humanos y el derecho a la salud sexual y reproductiva".

Hostigamiento y consecuencias en la salud pública

Luchetti profundizó en la intencionalidad de la medida y sostuvo que someter a la persona a esta práctica no evitará la interrupción del embarazo, sino que aumentará el sufrimiento emocional. "Si la obligás a escuchar los latidos, le estás haciendo una maldad", enfatizó, señalando que genera una angustia innecesaria en un momento delicado.

Asimismo, la médica alertó sobre el impacto en el sistema sanitario al señalar que este tipo de trabas obligaría a los pacientes a eludir los circuitos formales, retrasando los plazos de atención segura. Recordó además que en el país los procedimientos se realizan de forma temprana, ya que el noventa por ciento se efectúa antes de las nueve semanas de gestación.

Finalmente, la docente cuestionó la doble moral al exigir intervenciones a los pacientes mientras se defiende la objeción de conciencia para los profesionales. "¿Por qué entonces van a obligar a las mujeres a escuchar los latidos de un hijo que no van a tener?", concluyó.