Un grave hecho de maltrato animal sacude a la comunidad de San Carlos, en jurisdicción de Subteniente Perín, donde dos hermanos fueron detenidos tras irrumpir en una vivienda armados con cuchillos para llevarse a un perro.
El caso tomó estado público a través de la Asociación para la Defensa y Rescate Animal (ADYRA), entidad que intervino de inmediato tras recibir la denuncia de la propietaria del animal. Según el relato de la víctima, los sujetos identificados como Luciano Torrent y Federico Torrent ingresaron a su propiedad sin autorización alguna, portando armas blancas, bajo el argumento de que el can estaba atacando a sus chivos.
La dueña del animal desmintió categóricamente la versión de los agresores y aseguró que existen testigos que pueden confirmar lo sucedido. Además, la mujer expresó su profunda preocupación al señalar que este no sería un hecho aislado, sino que otros perros de la zona habrían sufrido situaciones similares anteriormente, lo que encendió las alarmas entre los vecinos de la comunidad.
La intervención judicial y el peso de la ley
Tras la formalización de la denuncia, la referente de ADYRA, Elizabeth González, confirmó que el comisario de la zona le notificó la detención de los hermanos Torrent. La causa se encuentra actualmente bajo la órbita del Juzgado de Instrucción y Correccional N° 3 de la Primera Circunscripción Judicial, donde se investigan los pormenores del violento ingreso a la propiedad privada.
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa la vigencia de la Ley 14.346, promulgada en 1954, que penaliza el maltrato y los actos de crueldad contra los animales en todo el territorio nacional. La normativa establece penas de prisión que oscilan entre los 15 días y un año para quienes infrinjan malos tratos, una herramienta legal que las asociaciones protectoras exigen aplicar con rigor ante el incremento de este tipo de denuncias en la provincia.