El consumo masivo sufrió una caída del 1% en septiembre y acumuló nueve meses consecutivos de retrocesos, en un contexto en donde la actividad económica cayó 1,7% interanual en agosto.
El último dato del Estimador Mensual de Actividad Económica del INDEC mostró que la economía registró un avance mensual de apenas 0,1%, una mejora insuficiente para compensar el desplome de 2,9% de julio. Diez de los quince sectores relevados por el organismo oficial exhibieron retrocesos frente al mismo mes del año pasado, destacándose el comercio mayorista y minorista con una baja del 3,5% y la industria manufacturera con un retroceso del 3,2%.
Este panorama volvió a encender las alertas sobre la posibilidad de que la economía encadene dos trimestres consecutivos de contracción, profundizando un proceso recesivo. La debilidad encuentra uno de sus principales reflejos en el comportamiento del consumo diario de los hogares, que no logra encontrar un piso de contención tras meses de caídas sostenidas.
Los canales de venta más golpeados por la crisis
Según el relevamiento de la consultora Scentia, las ventas en los supermercados de cadena bajaron 2,6% interanual durante septiembre. Por su parte, los autoservicios independientes retrocedieron 3,7% y los mayoristas cayeron 3,4%, demostrando que el ajuste no se limita únicamente a las grandes superficies comerciales sino que golpea a todo el mercado interno.
En el balance general, la contracción acumulada en el año alcanza el 2,7% frente al mismo período del año anterior. La persistencia de estos números negativos expone la extrema dificultad de los ciudadanos para sostener sus niveles de gasto cotidiano frente a la pérdida de poder adquisitivo.
Los datos oficiales previos correspondientes a agosto ya anticipaban esta dinámica, con caídas en el volumen vendido tanto en supermercados como en establecimientos mayoristas, confirmando que la tendencia contractiva se mantiene firme y sin señales de un rebote a corto plazo.