Tras perder su empleo de manera abrupta en la víspera del Día del Trabajador, un joven formoseño transformó la crisis en una oportunidad comercial única mediante un servicio de limpieza vehicular a domicilio.
La pérdida de un empleo suele representar un momento de profunda incertidumbre, pero para Nahuel Ortiz se convirtió en el punto de partida para fundar el Lavadero Móvil FSA. El emprendedor relató que la sorpresiva noticia de su despido llegó apenas un día antes del primero de mayo, situación que lo dejó devastado durante tres jornadas consecutivas.
Sin embargo, un mes antes había adquirido una hidrolavadora y una aspiradora sin imaginar que se convertirían en su capital inicial de trabajo. Al notar que nadie ofrecía un servicio de limpieza a domicilio en la ciudad tras realizar una exhaustiva búsqueda en Facebook e Instagram, decidió apostar por un modelo innovador junto a su pareja.
Un servicio flexible que ya expande su capacidad operativa
Actualmente, el equipo de trabajo es capaz de atender entre ocho y nueve vehículos diarios, abarcando automóviles, camionetas y motocicletas en distintos barrios. Las jornadas comienzan habitualmente a las ocho de la mañana y se extienden hasta las dieciocho, aunque ofrecen absoluta flexibilidad horaria para adaptarse a las urgencias de los consumidores.
Como estrategia de fidelización, el emprendimiento implementó desde sus inicios una promoción en la que el quinto lavado resulta totalmente gratuito tras cuatro contrataciones consecutivas. Para cumplir con la demanda, Nahuel Ortiz y sus colaboradores se trasladan ágilmente en motocicleta transportando todo el equipamiento técnico necesario directamente hasta la puerta de cada cliente.