Manuel Moisés Álvez, reconocido por ser el hombre más longevo de Argentina, murió a los 118 años en la ciudad misionera de San Vicente, a solo cuatro días de celebrar un nuevo cumpleaños.
El fallecimiento se conoció cuando efectivos de la Comisaría Segunda recibieron un aviso sobre una vivienda ubicada en el kilómetro 34 de la ruta provincial 13, en el paraje Las Tunas, donde residía junto a su familia.
Un médico policial se constituyó en el lugar y constató que el deceso se produjo por causas naturales, específicamente a raíz de un paro cardiorrespiratorio no traumático, estimando que ocurrió entre tres y seis horas antes del procedimiento oficial.
Una vida marcada por el trabajo rural y una identidad tardía
Durante sus últimos años, Manuel Moisés Álvez vivió rodeado de sus seres queridos, destacándose por su tranquilidad, sus hábitos saludables y su afición por tocar la armónica. Su historia cobró notoriedad nacional cuando, a los 114 años y tras haber perdido sus documentos en un incendio, logró obtener su primer DNI gracias al programa Indocumentado Cero del Registro Provincial de las Personas de Misiones.
Su sobrina nieta, Liliana Rodríguez, recordaba habitualmente su buena salud y su rutina sencilla vinculada al desarrollo rural de la región, donde trabajó en tareas de campo y en la apertura de caminos antes de recibir el reconocimiento de toda su comunidad.