Sol de América venció por 2 a 0 a Juventud Antoniana pero se quedó a las puertas de la clasificación en el Torneo Federal A.

En una tarde-noche sabatina cargada de dramatismo y entrega, Sol de América derrotó por 2 a 0 a Juventud Antoniana de Salta, aunque no le alcanzó para revertir la abultada ventaja de tres goles que el conjunto salteño había conseguido en el partido de ida por la Fase Reválida del Torneo Federal A.

Desde el pitazo inicial del árbitro correntino Leonardo Billanueva, el dueño de casa asumió el protagonismo en el estadio del Lote 34. Con más empuje que claridad, los dirigidos por Ricardo Parola buscaron quebrar el orden de un rival que llegó dispuesto a abroquelarse cerca de su arco y hacer valer la diferencia lograda en su estadio.

Cuando la primera mitad se moría y parecía que el marcador no se movería, el local encontró el premio a su insistencia. En el segundo minuto de adición, tras un descuido defensivo, el defensor Agustín Villasanti conectó el balón a los 47 minutos para marcar el 1 a 0 y encender la ilusión en todas las tribunas del estadio.

La ilusión del gol heroico y el pitazo final

El tanto psicológico envalentonó al conjunto formoseño, que salió al complemento decidido a llevarse por delante a su oponente. La presión asfixiante dio frutos rápidamente: a los 12 minutos del complemento, Javier Sosa firmó el 2 a 0 y puso a su equipo a solo un tanto de igualar la serie global y avanzar gracias a su ventaja deportiva.

A partir de ese instante, el encuentro se convirtió en un monólogo de pura tensión. Sol de América atacó con el corazón en la mano buscando la hazaña, mientras que los salteños resistieron como pudieron. Pese a los reiterados intentos, el partido llegó a su fin a los 51 minutos y decretó la eliminación.

A pesar del dolor por la eliminación, el fútbol premió el esfuerzo constante: la hinchada de Sol de América despidió a sus futbolistas con un cerrado aplauso, reconociendo la entrega total de un plantel que dejó absolutamente todo en el campo de juego.