La reciente edición del CyberMonday concluyó con un escenario de resultados cruzados para el comercio electrónico nacional, marcada por una caída real del veinte por ciento en la facturación.

De acuerdo con los datos difundidos por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, la iniciativa generó $682.185 millones, lo que representa una suba nominal del seis coma siete por ciento en comparación con el año anterior.

Sin embargo, frente a una inflación interanual del treinta y tres coma cuatro por ciento, los ingresos de las marcas participantes sufrieron un fuerte retroceso en poder de compra. A pesar de este contexto, la facturación alcanzada en las tres jornadas equivalió a quince días de ventas habituales para las empresas del sector.

Un consumidor enfocado en el ahorro y productos masivos

El comportamiento de los compradores reflejó una estrategia orientada estrictamente al ahorro y a la adquisición de bienes de menor valor unitario durante las jornadas de descuento.

Durante el evento se concretaron 6,5 millones de órdenes de compra, lo que implicó un descenso del siete coma uno por ciento respecto al período previo. En contrapartida, el volumen de artículos vendidos ascendió a 14,6 millones, marcando un aumento físico del veinte coma siete por ciento impulsado por la venta masiva de unidades.

La demanda mutó notablemente desde los bienes durables tradicionales hacia el consumo cotidiano. Las categorías más dinámicas estuvieron lideradas por aplicaciones de alimentos, marketplaces y servicios turísticos.

Finalmente, la nómina de marcas participantes mostró una contracción evidente, achicándose de casi novecientas empresas en la edición anterior a aproximadamente ochocientas firmas en la última convocatoria comercial.