El rector de la UNJu, Mario Bonillo, advirtió que el presupuesto mantiene un recorte del 38% y alertó sobre la situación crítica de los salarios, el dictado de clases y el estado de la infraestructura.

La Universidad Nacional de Jujuy enfrenta un escenario de profunda incertidumbre de cara a la planificación del ciclo lectivo. El rector Mario Bonillo expresó su máxima preocupación por el proyecto de presupuesto nacional y advirtió que, de mantenerse las condiciones actuales, se profundizarán gravemente las dificultades que atraviesan las casas de altos estudios en todo el país.

En una entrevista detallada, la máxima autoridad de la institución abordó el impacto directo del ajuste sobre los haberes del personal docente y no docente, el normal funcionamiento de las facultades y la continuidad de los equipos de investigación científica. Asimismo, se refirió a las medidas de fuerza que afectaron el dictado de clases durante el segundo cuatrimestre y remarcó la imperiosa necesidad de garantizar mecanismos para que los estudiantes recuperen los contenidos perdidos.

Un recorte sostenido que ahoga el funcionamiento institucional

Uno de los ejes centrales de la advertencia está vinculado con los recursos que recibirán las universidades nacionales. Según explicó Mario Bonillo, el financiamiento acumula una reducción estimada en torno al 38%, afectando tanto al personal como a los fondos operativos indispensables para sostener las actividades académicas y los programas asociados.

"Lo que se ve que se afianza es un recorte de parte del Gobierno nacional que está alrededor del 38%. Tanto los salarios de docentes, no docentes, personal de servicio, como así también todos los fondos para funcionar y otros programas asociados, han sufrido un recorte de ese orden", expresó el rector, remarcando que el proyecto presentado por el Ministerio de Capital Humano no contempla ningún tipo de recuperación de los recursos perdidos.

Ante este panorama adverso, el Consejo Interuniversitario Nacional elaboró una propuesta alternativa que contempla el porcentaje faltante. Los rectores mantienen expectativas puestas en el debate legislativo en el Congreso y continúan las gestiones con los legisladores para intentar revertir el ajuste antes de su aprobación definitiva.

Finalmente, el rector advirtió sobre la migración de profesionales hacia otras actividades debido a la precarización salarial, un fenómeno que deteriora de manera sistemática los equipos de investigación, el equipamiento tecnológico y la infraestructura edilicia necesaria para garantizar una educación pública de calidad.