La implementación de la Resolución General 5910/2026 de ARCA desató una crisis terminal en La Quiaca, afectando de manera directa el movimiento comercial fronterizo y poniendo en riesgo el sustento de miles de hogares.
Las nuevas restricciones impuestas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero generaron profunda preocupación entre comerciantes y trabajadores de La Quiaca. La normativa, vigente desde el pasado 10 de octubre, establece estrictos límites para la salida de mercaderías hacia Bolivia, paralizando virtualmente la actividad económica en la región limítrofe.
En diálogo con este medio, Walter Cadena, presidente de la Cámara de Comercio local, aseguró que alrededor de 3.500 familias dependen directa o indirectamente de esta actividad y advirtió que el panorama financiero es crítico. “Es de emergencia absoluta, porque esta resolución trajo prácticamente la sentencia en frontera para muchos trabajadores”, expresó con firmeza el dirigente.
Restricciones severas y protesta en puerta
La normativa establece un tope de 150 dólares diarios por persona para el egreso de mercaderías mediante el régimen de Tráfico Vecinal Fronterizo, además de prohibir bultos de 10 kilogramos o más y productos esenciales como harina, aceite y arroz, que suelen comercializarse hacia el vecino país. Ante este escenario, los sectores afectados convocaron a una marcha multitudinaria para este jueves a las 10:30.
A pesar del impacto negativo que paralizó el intercambio comercial durante los últimos nueve días, Cadena deslizó que existe la posibilidad de una tregua normativa. Según indicó, le llegó información extraoficial sobre una suspensión temporal de 120 días que se aplicaría sobre la resolución, aunque remarcó que aguardan la oficialización por parte de los organismos competentes para llevar tranquilidad a los trabajadores afectados.