El gobernador bonaerense Axel Kicillof visitó Jujuy, se reunió con su par Carlos Sadir y firmó acuerdos de cooperación mutua antes de cuestionar duramente al Gobierno nacional por las economías regionales y las comunidades de frontera.
Durante su paso por la Casa de Gobierno, los mandatarios dialogaron sobre la situación actual de ambas provincias y el intercambio de experiencias de gestión institucional. De la recepción oficial también participaron el vicegobernador Alberto Bernis y el jefe de Gabinete, Freddy Morales.
En sus declaraciones públicas, Kicillof puso el foco en dos actividades clave para el norte argentino y expresó su rechazo a la falta de atención federal. No puede haber un gobierno nacional que no le importe lo que pasa con el tabaco, que no le importe lo que pasa con la caña, sostuvo de manera categórica ante la prensa local.
Fuertes críticas a la gestión nacional y agenda en Palpalá
El mandatario bonaerense extendió su reclamo hacia la situación de quienes habitan en zonas limítrofes, exigiendo respuestas concretas del Estado nacional. Tiene que haber posibilidad de vivir y de tener una salida, enfatizó al referirse a las dificultades que atraviesan las comunidades de frontera.
Asimismo, cuestionó los mecanismos de distribución de fondos y el trato hacia las provincias. No les importa nada y tal vez si les gusta o extorsionando con algo, te lo devuelven, manifestó sin filtros al ser consultado sobre el vínculo financiero con la administración central.
Al ser consultado sobre el cónclave con Carlos Sadir, el dirigente lo calificó como una reunión excelente. La visita institucional incluyó además una recorrida formal por el histórico Salón de la Bandera, donde conoció el patrimonio de la Bandera Nacional de la Libertad Civil, antes de trasladarse hacia la ciudad de Palpalá para concretar un encuentro con referentes y dirigentes partidarios.