Los trabajadores de la sanidad nucleados en la Asociación Trabajadores de la Sanidad Argentina realizaron un contundente paro y movilización por las calles de San Salvador de Jujuy para exigir una urgente recomposición salarial y un bono de fin de año de un millón y medio de pesos.

La medida de fuerza se desarrolló durante una intensa jornada que afectó el normal funcionamiento en distintos centros de salud de la provincia. La protesta fue encabezada por la secretaria general del gremio, Viviana López, en el marco de un plan de lucha que busca respuestas inmediatas ante la crisis económica que atraviesa el personal sanitario.

La concentración comenzó a primera hora de la mañana con el retiro de los trabajadores de sus puestos en los diferentes establecimientos. Posteriormente, los manifestantes confluyeron en la punta del Parque San Martín, desde donde iniciaron una ruidosa caminata por las principales arterias de la capital jujeña para visibilizar sus demandas y reclamar la apertura de canales de diálogo efectivos con el Gobierno provincial.

Los reclamos centrales del sector sanitario

Entre los puntos más urgentes del petitorio, el gremio exige una recomposición salarial acorde a la inflación y el otorgamiento de un bono extraordinario de fin de año fijado en la suma de $1.500.000. Asimismo, los referentes sindicales demandan la corrección de las escalas vigentes para reconocer adecuadamente la diferencia salarial entre los agentes con mayor y menor carga horaria.

Las exigencias también contemplan la jerarquización de la carrera administrativa mediante el incremento de los montos correspondientes a la antigüedad a partir de los 25 años de servicio, además del pase automático a la máxima categoría para aquellos agentes que alcancen dicho período de labor ininterrumpida. Desde la conducción gremial señalaron que también resulta impostergable la revisión integral del adicional por zona.

Tras la masiva movilización, la dirigencia de ATSA Jujuy confirmó que mantendrán firme la unidad de las bases y continuarán ejecutando medidas de fuerza de manera progresiva hasta obtener respuestas favorables a cada uno de los puntos planteados, advirtiendo que el malestar en los hospitales y centros asistenciales continúa en aumento.