La justicia dictó condenas de prisión efectiva en dos expedientes por violencia de género contra exparejas, declarando a ambos agresores como reincidentes por sus antecedentes penales.

El primer caso estuvo a cargo del juez de audiencia santarroseño Andrés Olié, quien impuso una pena de dos años y medio de cárcel a un hombre de 33 años tras un juicio oral. El debate acreditó que el imputado ingresó al departamento de la víctima, la golpeó de puño y patada, le provocó un corte en el tórax con un cuchillo y destrozó un televisor arrojándolo al suelo.

La condena coincidió con el pedido formulado por el fiscal Juan Bautista Méndez y contó con la adhesión de la querella particular representada por la defensora oficial Paula Arrigone. Durante el proceso, el Ministerio Público Fiscal destacó la situación de extrema vulnerabilidad y el prolongado sometimiento que padecía la mujer, quien sufrió cinco hechos de agresión entre 2020 y 2025.

Un historial de violencia constante y el segundo fallo judicial

Al fundamentar el fallo, el magistrado advirtió que el episodio se inscribió en un contexto de violencia de género bajo los términos de la ley 26.485. Andrés Olié subrayó que el historial delictivo evidencia un cuadro de violencia en constante crecimiento que no cesó a pesar de las múltiples condenas cumplidas previamente por el agresor.

En el segundo expediente, un hombre de 35 años fue condenado a seis meses de prisión efectiva mediante un juicio abreviado presentado por el fiscal Andrés Torino y el defensor oficial Claudio Martínez Sabio, con la homologación del juez de control Carlos Chapalcaz. El agresor atacó a su expareja en su domicilio, rompió un televisor, la golpeó y amenazó con incendiar la vivienda hasta la llegada de la policía.

A este acusado se le sumó además una causa por hurto simple tras robar un iPad y una cámara de fotos, sumado a una condena previa dictada en la provincia de San Luis por delitos contra la propiedad automotor y robos calificados.