El Ministerio de Seguridad provincial dispuso el pase a situación de pasiva para el cabo primero Franco Juan Carlos Gauna Coronel, perteneciente a la Seccional Tercera, tras ser formalizado por graves hechos de violencia institucional y falsificación de documentos públicos.
La medida fue tomada luego de que el juez de Control Daniel Ralli presidiera la audiencia donde los fiscales Máximo Paulucci y Natalia Urruti imputaron al efectivo por lesiones leves agravadas, vejaciones y falsificación ideológica. Los hechos ocurrieron durante la madrugada del pasado 1 de noviembre en las inmediaciones de la calle Avellaneda, frente a la Catedral de Santa Rosa.
Según la reconstrucción de la Fiscalía, el uniformado agredió físicamente a Leonardo Nicolás Mosqueira, a quien le provocó un corte en el rostro, y posteriormente atacó a Priscila Mora, a quien arrojó al suelo para propinarle patadas mientras estaba reducida. La violencia continuó contra Joel Mora, quien recibió golpes de puño mientras se encontraba esposado y bajo custodia de otros agentes. Las lesiones fueron corroboradas por el médico forense del Poder Judicial.
La maniobra de encubrimiento
La investigación determinó que el cabo Gauna Coronel intentó justificar su accionar mediante la adulteración de un sumario policial por atentado y resistencia a la autoridad. En el documento, el oficial afirmó falsamente que la joven agredida se había caído sola debido a su estado de ebriedad, una versión que fue desmentida categóricamente por las pruebas recolectadas en la causa.
Ante la gravedad de la situación, el Ministerio Público Fiscal solicitó la prohibición absoluta de contacto del imputado con las víctimas y con los tres efectivos de la Seccional Tercera que formaron parte de la patrulla aquella madrugada. El objetivo de esta medida es evitar cualquier tipo de entorpecimiento en la investigación judicial en curso y garantizar la integridad de los testigos clave del proceso.