Un relevamiento elaborado por Demokratía Consultora reveló que 7 de cada 10 habitantes de la provincia perciben a la inteligencia artificial como una amenaza directa que los expone a vulnerabilidades económicas, laborales y sociales.

La irrupción masiva de herramientas tecnológicas generó un drástico giro en la percepción pública. Si bien en una etapa inicial predominaba el optimismo, el reciente trabajo estadístico —que incluyó 723 entrevistas presenciales en departamentos del Gran Mendoza durante octubre— expone que el temor a las estafas y a los delitos virtuales ocupa un lugar central en la preocupación ciudadana.

Al respecto, el 69,90% de los consultados reconoció sentirse preocupado o inseguro ante la posibilidad de sufrir engaños mediante fotos, videos o clonaciones de voz generadas con inteligencia artificial que imiten a familiares o autoridades. El director de la consultora, Nicolás González Perejamo, destacó que el 50,77% se siente muy preocupado ante la dificultad creciente para distinguir lo verdadero de lo falso.

Temor a la exclusión y baja utilización real

El estudio también profundizó en el riesgo de marginación laboral y social. En ese sentido, 2 de cada 3 encuestados, es decir el 66,58%, perciben que corren un riesgo efectivo de quedar excluidos del sistema por no dominar estos recursos tecnológicos, una inquietud que atraviesa por igual a la población económicamente activa y a la inactiva.

Lo llamativo del informe radica en el contraste con sondeos previos realizados por la misma firma, donde la falta de uso habitual —ya que 6 de cada 10 personas admitieron no utilizar jamás estas herramientas— convivía con expectativas sumamente optimistas que hoy dan paso a una marcada incertidumbre ciudadana.