El presidente Javier Milei aterrizó en Madrid y marcó su postura política al priorizar un encuentro con Santiago Abascal, líder de VOX, ausentándose de la tradicional foto de familia de la Cumbre Iberoamericana.
En su primera actividad oficial tras arribar a suelo español, el jefe de Estado argentino evitó participar de la apertura del evento multilateral donde se encontraban el Rey Felipe VI y la Reina Letizia. A pesar de encontrarse ya en territorio madrileño, el mandatario optó por fortalecer su alianza con el principal referente de la oposición española, en un contexto de máxima tensión con el actual presidente Pedro Sánchez.
La reunión con el titular de VOX tiene una carga simbólica y estratégica de cara a las elecciones generales en España, previstas para el próximo 29 de noviembre. Santiago Abascal se perfila como el competidor directo de Sánchez, con quien Javier Milei mantiene un vínculo diplomático sumamente complejo y cargado de cruces mediáticos que han escalado en los últimos meses.
Una agenda acotada y sin encuentros bilaterales
Desde la Agencia Noticias Argentinas confirmaron que no existen audiencias programadas con la corona española ni con representantes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). La delegación presidencial, que llegó tras una escala en Las Palmas de Gran Canaria, limitó sus movimientos a un círculo estrictamente ideológico antes de las sesiones plenarias que se desarrollarán en la capital española.
El cronograma oficial indica que el jueves 5 de noviembre, a partir de las 5 de la mañana (hora argentina), el mandatario participará de la Sesión Plenaria de Jefes de Estado y de Gobierno en la Galería de las Colecciones Reales. Será su única intervención formal antes de emprender el regreso inmediato hacia Buenos Aires en el vuelo oficial ARG-01.
Se espera que el presidente arribe al país el próximo viernes 6 a las 7:30 horas. Esta visita relámpago reafirma la política exterior de Javier Milei, quien ya había intentado concretar este encuentro con la cúpula de la derecha española durante su viaje anterior en el mes de octubre, consolidando un eje político que desafía los protocolos tradicionales de la diplomacia iberoamericana.