Estudiantes se metió de manera agónica en la gran final de la Copa Libertadores tras vencer por 3-2 en los penales a Flamengo en el mítico estadio Maracaná, luego de empatar sin goles en los noventa minutos reglamentarios.
El conjunto dirigido tácticamente por el Cacique Medina se plantó en territorio brasileño con un planteo táctico inteligente que sorprendió al local en el arranque. Con un sistema que mutaba constantemente, el equipo argentino generó las situaciones más claras del primer tiempo. Marcos Rojo tuvo la apertura del marcador con un cabezazo que Agustín Rossi despejó milagrosamente en la línea, mientras que poco después Baltasar Rodríguez estrelló un remate de media distancia contra el palo tras un leve desvío del arquero del Mengao. Las malas noticias comenzaron temprano para la visita con la temprana lesión de Joaquín Correa a los 38 minutos, obligando al ingreso de Tiago Palacios.
El complemento presentó un escenario adverso casi desde el inicio cuando Baltasar Rodríguez vio la segunda tarjeta amarilla tras tomar de la camiseta a Samuel Lino, dejando al Pincha con diez jugadores y obligando a redoblar esfuerzos defensivos para resistir los embates del conjunto brasileño durante cuarenta largos minutos.
La consagración desde los doce pasos
Pese a la inferioridad numérica en el campo de juego, el elenco platense resistió con solidez defensiva y apenas pasó sobresaltos, salvo por una intervención providencial de Fernando Muslera ante un cabezazo de Gonzalo Plata a falta de diez minutos para el cierre del tiempo reglamentario.
Ya en la tanda de penales, la jerarquía y la experiencia se hicieron presentes para inclinar la balanza definitivamente en favor de la visita. El arquero Fernando Muslera se transformó en el héroe indiscutible de la noche al contener los remates decisivos ejecutados por Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique.
Con este triunfo heroico y dramático en condición de visitante, Estudiantes aseguró su boleto al partido definitorio del certamen continental. El próximo sábado 28 de noviembre, el conjunto argentino se medirá ante Palmeiras en el estadio Centenario de Montevideo en busca de la gloria eterna.