El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habría ordenado a sus diplomáticos modificar la posición oficial del país sobre Malvinas para acompañar el reclamo argentino de negociaciones directas con el Reino Unido.

La información, difundida por un prestigioso diario británico y que cayó como un cimbronazo en Londres, indica que la instrucción es respaldar el pedido de negociaciones entre Buenos Aires y la Corona británica, postura que sostiene oficialmente el gobierno de Javier Milei. No obstante, el giro diplomático no llega a formalizar el reconocimiento pleno de la soberanía argentina sobre el archipiélago.

Fuentes del gobierno israelí definieron el movimiento como un cambio muy significativo respecto de la línea histórica y admitieron que podría profundizarse si la relación con Londres continúa deteriorándose. Desde Jerusalén también deslizaron la posibilidad de un reconocimiento al vínculo histórico de la Argentina con las islas, un gesto inédito hasta el momento en la diplomacia de ese país.

El trasfondo del conflicto con Londres y la cercanía con la Casa Rosada

Detrás de esta decisión diplomática se encuentra el marcado desgaste en los vínculos entre Israel y el Reino Unido. Funcionarios israelíes vincularon la medida con las sanciones que el gobierno británico impuso a los asentamientos en Cisjordania y con las duras críticas emitidas recientemente por funcionarios de Londres. A esto se sumó la fuerte presión interna ejercida por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, quien exigió un reconocimiento explícito de la soberanía argentina como respuesta a las penalizaciones británicas.

En paralelo, la sintonía política entre Javier Milei y el gobierno israelí atraviesa un momento de máxima afinidad. Las reiteradas visitas del mandatario argentino y su férreo respaldo internacional tras los ataques del 7 de octubre pesaron de manera directa en la balanza estratégica. Desde Londres sospechan además que la administración libertaria intenta capitalizar la influencia de Israel sobre Washington para fortalecer el reclamo soberano.

En tanto, las versiones fueron desmentidas formalmente por el vocero de la embajada de Israel en el Reino Unido, Alex Gandler, quien negó la existencia de tales instrucciones, postura a la que se sumó la cancillería israelí. Sin embargo, en la capital británica el malestar ya es inocultable, sobre todo tras los recientes dichos del presidente estadounidense Donald Trump sobre un eventual repliegue de apoyo militar en el Atlántico Sur.