La renuncia de Santiago Peña a la presidencia de Paraguay ha desatado una crisis política y financiera de magnitudes históricas, profundizada por el colapso de Ueno Bank. La inestabilidad institucional, que culminó con la salida del mandatario este jueves 5 de noviembre, amenaza la estabilidad económica de la región fronteriza y deja a cerca de un millar de trabajadores argentinos en una situación de extrema vulnerabilidad laboral.
El colapso de la entidad bancaria, que contaba con aproximadamente tres millones de clientes, fue el detonante final para que el Partido Colorado retirara su respaldo al Ejecutivo. La intervención del Banco Central del Paraguay, dispuesta el 3 de noviembre tras detectarse que la solvencia del banco cayó por debajo del 50% de lo exigido, expuso una red de irregularidades que involucra la administración de 850 millones de dólares en fondos públicos, incluyendo recursos críticos del sistema previsional y sanitario.
La situación judicial es crítica: ocho directivos ya fueron detenidos y otras 27 personas enfrentan imputaciones por presuntos conflictos de intereses y maniobras financieras fraudulentas. Los cuestionamientos sobre los vínculos previos de Santiago Peña con el grupo propietario del banco, mantenidos hasta marzo de 2025, fueron el eje central de las protestas que forzaron su salida prematura, dejando al vicepresidente Pedro Alliana al frente de un país sumido en la incertidumbre.
Impacto directo en la economía fronteriza
La preocupación se extiende con fuerza hacia Encarnación, donde el sector comercial advierte sobre un parate operativo inminente. El presidente de la Cámara de Comercio local, Conrado Kiener, manifestó su profunda decepción al señalar que la interrupción de los servicios de Ueno Bank imposibilita el cobro y las transferencias diarias, herramientas esenciales para el dinamismo comercial con la ciudad de Posadas.
Mientras el sistema financiero intenta contener el daño mediante un régimen de garantía de depósitos limitado a 228.300.000 guaraníes por persona, la incertidumbre laboral se traslada a territorio argentino. Cerca de un millar de trabajadores vinculados al grupo empresario afectado aguardan definiciones sobre su futuro, en un escenario donde la continuidad institucional del país vecino es la principal incógnita a resolver en las próximas horas.