Una fuerte denuncia pública puso la lupa sobre las condiciones en las que la Municipalidad de Cafayate otorgó la habilitación ambiental a un millonario desarrollo inmobiliario.
El periodista y vecino Marcos Lallampa sacó a la luz un presunto acuerdo clandestino entre el municipio local y la constructora Saltapor. Según la acusación, la empresa habría pavimentado una calle como moneda de cambio para obtener el crucial Certificado Ambiental Municipal, conocido como CAM.
El cuestionado proyecto inmobiliario contempla la levantación de cuatro o cinco torres que totalizan unos 200 departamentos. Sin embargo, las críticas no se limitan al supuesto trueque de obras públicas por autorizaciones, sino que apuntan directamente a la falta de planificación urbana integral en la zona.
Advierten sobre un colapso en la red cloacal
Entre los puntos más críticos de la denuncia figura el impacto directo que este conglomerado habitacional tendrá sobre los servicios básicos de la localidad. Aunque la constructora instaló cañerías en una arteria perpendicular a la calle 25 de Mayo, persisten serias dudas sobre la capacidad real del sistema de saneamiento.
Marcos Lallampa advirtió públicamente que es necesario evaluar a futuro si la red cloacal y el tratamiento de las aguas servidas podrán soportar la llegada masiva de nuevos residentes sin generar una crisis sanitaria.
Ante este panorama, la exigencia recae ahora sobre el Concejo Deliberante, organismo al que le reclamaron una investigación exhaustiva para esclarecer los términos en los que se aprobó el emprendimiento y determinar si existieron irregularidades administrativas.