La Justicia Federal de Salta otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria al ex juez federal Raúl Reynoso, quien deberá cumplir el resto de su condena en su residencia del barrio Tres Cerritos bajo estricta vigilancia electrónica.
La decisión fue tomada por la magistrada a cargo, quien fundamentó el traslado en el delicado estado de salud que presenta el ex funcionario de 67 años. Reynoso padece diabetes tipo 2 e hipertensión, patologías que, según el fallo, requieren una atención médica constante que el sistema penitenciario actual no puede garantizar de manera óptima. La resolución sostiene que mantenerlo en prisión agravaría ilegítimamente su condición física.
El ex juez cumplirá la medida en su domicilio ubicado en la calle Las Acacias 132, bajo la supervisión directa de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal. Entre las condiciones impuestas, se destaca la prohibición absoluta de salir del país, la obligación de presentar certificados médicos mensuales y la restricción de mantener contacto con personas procesadas o condenadas por la justicia.
Un historial judicial complejo
La situación procesal de Raúl Reynoso es extensa y cuenta con múltiples causas. Actualmente, el ex magistrado posee una condena firme de 13 años por concusión y prevaricato, además de otra sentencia de cinco años por cohecho pasivo y falsedad ideológica, esta última vinculada a los casos de Delfín Castedo y el comerciante Pablo Elías Torres. La Fiscalía ha solicitado la unificación de estas penas, lo que elevaría el tiempo total de condena a 18 años de prisión.
El panorama judicial para el ex juez no termina aquí, ya que deberá enfrentar una tercera instancia judicial en diciembre próximo. En este nuevo debate oral, Reynoso responderá por presuntos sobornos, un proceso que mantiene expectante a la opinión pública salteña. Cualquier incumplimiento de las normas impuestas para su arresto domiciliario, como el consumo de alcohol o estupefacientes, derivará en la revocación inmediata del beneficio otorgado.