La Justicia provincial dio un giro contundente en la causa por el crimen de María Leonor Giné y le impuso la pena máxima a su nieto, quien inicialmente había recibido una condena menor.
La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, Mónica Poma, fue debidamente notificada sobre la resolución emitida por la Sala I del Tribunal de Impugnación. El fallo hizo lugar de manera parcial al recurso de casación interpuesto contra la sentencia dictada el 3 de agosto de 2021 por la Sala III de Juicio, la cual había condenado a Agustín Morales a diecinueve años de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de homicidio calificado por el vínculo con circunstancias extraordinarias de atenuación, además de la violación de las medidas sanitarias vigentes durante la pandemia.
Con la nueva resolución, la calificación legal cambió drásticamente a homicidio agravado por el vínculo y criminis causa, en concurso real con la violación de las normativas sanitarias de aquel entonces. A raíz de esta modificación jurídica, los magistrados le impusieron la pena de prisión perpetua al joven acusado por el luctuoso episodio registrado el 28 de marzo de 2020, fecha en la que los familiares hallaron a la víctima sin vida dentro de su departamento ubicado en calle Belgrano al 900.
La adicción no justifica el crimen
Durante el análisis de la causa, el juez Luciano Martini fue categórico al fundamentar que la adicción a sustancias estupefacientes que padecía el imputado no constituye bajo ningún punto de vista una circunstancia extraordinaria de atenuación. El magistrado remarcó que tal condición jamás puede configurar un motivo comprensible para menguar el respeto al vínculo de sangre que fundamenta el agravamiento del delito.
Asimismo, quedó descartado que el móvil del homicidio haya sido una discusión por restricciones para salir del edificio. La investigación y el análisis probatorio determinaron fehacientemente que Agustín Morales asesinó a su abuela para apoderarse de su dinero y su teléfono celular, elementos que utilizó inmediatamente después para iniciar un raid de consumo de drogas y servicios sexuales. Por este motivo, la Justicia ratificó su absoluta responsabilidad penal en el aberrante suceso.