Las empresas prestadoras de los ocho corredores metropolitanos anunciaron una drástica reducción en las frecuencias de los colectivos desde hoy por falta de fondos para adquirir combustible, tras denunciar una millonaria deuda de SAETA.

A partir de este martes 3 de noviembre, los usuarios del transporte público en el área metropolitana de Salta sufrirán demoras y menor disponibilidad de unidades debido a una medida de fuerza adoptada por las prestatarias de los corredores 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8, quienes confirmaron que ya no tienen capacidad financiera para comprar gasoil.

A través de un comunicado oficial difundido este lunes, las compañías atribuyeron la crisis al atraso en los desembolsos de SAETA, asegurando que se mantienen pendientes de pago las partidas correspondientes a los meses de septiembre y octubre, lo que agotó por completo sus líneas de crédito y reservas.

Las firmas prestatarias detallaron que la situación crítica fue informada en reiteradas oportunidades a las autoridades provinciales. Precisaron que enviaron notas formales a SAETA los días 20 y 30 de octubre, y otra el 2 de noviembre, además de reclamar una audiencia urgente al ministro Ignacio Jarsún el pasado 26 de octubre.

Reuniones sin respuestas y advertencia de colapso total

Pese a haber mantenido encuentros con el propio Ignacio Jarsún y con el ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, las empresas señalaron que hasta el momento no obtuvieron soluciones concretas para destrabar el conflicto financiero que afecta la operatividad diaria.

En el mismo documento, calificaron la reducción de frecuencias como una decisión extrema e inevitable para evitar un escenario todavía más grave: el colapso y la paralización total del sistema de transporte en toda la región metropolitana.

Finalmente, pidieron disculpas a los pasajeros por los inconvenientes generados y exigieron a SAETA junto al Gobierno provincial la regularización inmediata de los pagos atrasados para poder restablecer el servicio habitual.