Una discusión por el uso del equipo de aire en una estación de servicio YPF de la zona norte de la capital salteña derivó en momentos de extrema tensión cuando un automovilista amenazó con un arma de fuego a varias personas, incluyendo a niños.

El grave episodio ocurrió cerca de las 12.30 en el establecimiento ubicado sobre la avenida Bolivia, frente al aeroclub. Según el testimonio de una de las testigos directas identificada como Carla, todo comenzó cuando un conductor a bordo de una camioneta intentó adelantarse de forma prepotente en la fila para calibrar los neumáticos, argumentando que tenía urgencia.

La situación escaló rápidamente de la tensión verbal a la agresión física cuando el automovilista comenzó a avanzar con su vehículo, obligando a los presentes a retroceder para evitar ser atropellados. Ante los reclamos de los clientes, el conductor respondió con insultos y amenazas, lo que motivó la intervención del cuñado de la mujer y de otros ocasionales clientes que esperaban su turno.

Arma de fuego y supuesta pertenencia a fuerzas de seguridad

En medio del altercado, el sujeto abrió la puerta del acompañante de su vehículo, extrajo un arma de fuego y la preparó para disparar. De acuerdo con el relato de Carla, el agresor apuntó primero contra su cuñado, luego contra ella misma y finalmente contra otra mujer que se encontraba en el predio, aunque afortunadamente no se registraron disparos.

Mientras los testigos comenzaron a filmar la violenta escena y a exigir explicaciones, el conductor intentó justificar su accionar asegurando pertenecer a distintas instituciones según convenía: a unos les afirmó ser integrante de Gendarmería Nacional y a otros aseguró ser efectivo de la Policía, inventando además que cumplía un supuesto operativo.

Testimonios recolectados en el lugar, incluido el de un playero de la estación, confirmaron que el vehículo involucrado circulaba sin la patente visible y que el agresor huyó del lugar antes de la llegada de los móviles policiales. En tanto, las víctimas radicaron la denuncia formal y solicitaron las grabaciones de las cámaras de seguridad para dar con el paradero del violento conductor, mientras que la damnificada debió recibir asistencia médica debido a un cuadro de estrés agudo derivado de la dramática situación vivida junto a sus hijos menores de edad.