El Gobierno provincial aseguró que hoy martes habrá un servicio normal de colectivos en el área metropolitana y frenó la reducción de frecuencias anunciada por las empresas, aunque persisten serias dudas sobre el sostenimiento financiero del sistema.

La medida de fuerza anunciada originalmente por las operadoras de los corredores 1 al 8 advertía sobre una fuerte merma en la prestación debido a la falta de pago por parte de Saeta correspondiente a los meses de septiembre y octubre. Según habían manifestado en un comunicado difundido este lunes, la ruptura en la cadena de pagos agotó la capacidad de crédito para adquirir combustible e insumos esenciales para las unidades.

Desde la compañía de transporte calificaron la advertencia como ilegal mientras preparaban comunicaciones formales, al tiempo que el Ejecutivo provincial intervino para garantizar la circulación normal de las unidades. No obstante, las autoridades evitaron detallar si existirá una transferencia inmediata de fondos o un nuevo cronograma para cancelar las deudas reclamadas por las prestatarias.

Una crisis financiera con antecedentes recientes

El conflicto actual no representa un hecho aislado dentro del esquema de transporte público local. Durante el mes de mayo, las subconcesionarias ya habían alertado sobre una deuda superior al 60% en los certificados, situación que derivó en la suspensión nocturna del servicio a principios de junio y dejó en evidencia un déficit mensual estimado entre tres mil millones y cuatro mil millones de pesos.

Nuevos cortocircuitos financieros surgieron en agosto, cuando la deuda acumulada trepó hasta los catorce mil millones de pesos y las operadoras reclamaron fondos comprometidos mediante reasignaciones presupuestarias. Pese a las sucesivas reuniones y acuerdos temporarios alcanzados a finales de septiembre, la falta de certezas sobre los pagos mantiene en vilo la estabilidad del sistema de transporte metropolitano.