Un hombre de 29 años fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por el delito de grooming, tras ser acusado de mantener comunicaciones de contenido sexual con la hija de su pareja, una adolescente de 15 años.

La sentencia fue dictada por la jueza del Distrito Centro, Claudia Puertas, en el marco de un juicio abreviado donde el acusado reconoció los hechos imputados. Además de la pena condicional, deberá cumplir estrictas reglas de conducta y su perfil genético fue incorporado al Banco de Datos Genéticos.

La investigación estuvo bajo la órbita de la fiscal penal especializada en Ciberdelincuencia, Sofía Cornejo, y se originó a partir de una denuncia radicada el pasado 10 de septiembre. Todo salió a la luz cuando una profesional de la salud tomó conocimiento de los perturbadores intercambios que se producían a través de la aplicación de mensajería instantánea.

Intercambios de contenido íntimo y peritaje telefónico

De acuerdo con las actuaciones incorporadas formalmente al expediente judicial, el imputado utilizaba WhatsApp para establecer contacto directo con la menor de edad. En esas conversaciones, le exigía la entrega de fotografías y videos íntimos, le manifestaba explícitas intenciones de índole sexual y operaba para concretar encuentros a solas sin el consentimiento ni conocimiento de sus familiares.

El riguroso análisis técnico de las comunicaciones permitió a los investigadores de la fiscalía vincular de manera fehaciente el número telefónico utilizado con la identidad del acusado. Con estas pruebas contundentes, se avanzó en operativos que incluyeron la identificación de un domicilio clave ubicado en el departamento Cerrillos, donde se recolectaron elementos probatorios determinantes para cerrar la causa.