La Corte Suprema de Justicia rechazó el recurso de queja presentado por la defensa de Aníbal Lotocki y dejó firme su condena a ocho años de prisión por estafa y lesiones graves.

La causa investigó los graves daños que sufrieron Silvina Luna, Stefanía Xipolitakis, Pamela Sosa y Gabriela Trenchi después de someterse a distintas intervenciones quirúrgicas realizadas por el médico. Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti consideraron inadmisible la presentación de la defensa. La pena dictada incluye además diez años de inhabilitación especial para ejercer la profesión.

Lotocki había sido condenado inicialmente a cuatro años de prisión en febrero de 2022 por las lesiones ocasionadas a sus pacientes. Sin embargo, en noviembre de 2023, la Sala III de la Cámara de Casación elevó la pena a ocho años al considerar que también había cometido el delito de estafa, una decisión que posteriormente fue ratificada por la Sala II en el mes de abril de 2025.

Las irregularidades y el engaño a las pacientes

La Justicia tuvo por acreditado fehacientemente que el médico colocó un producto de relleno con microesferas de polimetilmetacrilato en zonas y cantidades no aconsejadas, lo que provocó lesiones gravísimas al generar granulomas en los cuerpos de las víctimas. Asimismo, el tribunal determinó que el profesional había ocultado información vital sobre los verdaderos riesgos de esas aplicaciones estéticas.

Durante el proceso judicial, el fiscal general Sandro Abraldes cuestionó duramente las condiciones en las que operaba el acusado. No atendía las más mínimas reglas de la práctica profesional, sostuvo el funcionario en su alegato, donde señaló que realizaba intervenciones quirúrgicas en lugares sin habilitación y utilizaba productos que no podía emplear.

El caso de Trenchi resultó determinante para configurar la condena por estafa, ya que la paciente había pedido expresamente que no se le aplicara el polimetilmetacrilato. Los magistrados entendieron que Lotocki la engañó sobre las condiciones reales de la cirugía y llevó a cabo una intervención totalmente distinta a la acordada, por la cual igualmente había cobrado sus honorarios.