Un informe lapidario de la Auditoría General de la Provincia reveló que la intendencia de Rita Guevara manipuló los números del festival para inflar artificialmente el balance financiero.
La rendición de cuentas que la administración municipal presentó ante el Honorable Concejo Deliberante de Cafayate el pasado 14 de mayo de 2024 careció de integridad y mezcló criterios contables incompatibles para distorsionar la evaluación financiera de la tradicional Serenata a Cafayate. Así lo confirmó la Auditoría General de la Provincia de Salta al desglosar los números irreales expuestos por el Ejecutivo.
Entre las graves omisiones detectadas, la administración municipal ocultó los ingresos en especie acordados por sponsoreo, valuados en $9.500.000,00, que nunca fueron registrados en la ejecución presupuestaria. Asimismo, los auditores encontraron una diferencia injustificada de $1.498.656,60 entre los contratos de patrocinio firmados y los fondos que realmente se acreditaron en las cuentas bancarias del municipio, dinero que tampoco fue asentado como crédito a cobrar.
Maniobras contables y superávit derrumbado
El maquillaje de los resultados llegó al extremo de inflar artificialmente la recaudación. El Ejecutivo incluyó erróneamente un anticipo de coparticipación provincial de $100.000.000,00 como si fuera un ingreso financiero propio del evento. Además, la gestión expuso de forma inexacta el stock remanente de mercadería, atribuyéndole un valor irreal de $21.041.760,00 al sobrante de fernet.
Tras limpiar estas graves distorsiones, la Auditoría calculó el verdadero saldo del evento. Los ingresos totales legítimos ascendieron a $779.233.561,25, frente a egresos reales que alcanzaron los $731.557.327,71, impulsados principalmente por los pagos a artistas por $357.062.013,99. Con este recálculo estricto, el superávit real se derrumbó drásticamente a $47.676.233,54, contrastando fuertemente con los más de 67 millones anunciados inicialmente por la intendencia.