La Asociación Salteña de Anestesia cuestionó duramente el comunicado oficial del Ministerio de Salud Pública, denunció demoras de cinco meses en los pagos y ratificó que la suspensión de cirugías programadas continuará por tiempo indeterminado en toda la provincia.

El conflicto entre los profesionales de la salud y la cartera sanitaria alcanzó un punto crítico luego de que el Gobierno difundiera un informe sobre la liquidación de fondos. Ante este escenario, Luciana Andolfi, representante legal de la Asociación Salteña de Anestesia, Analgesia y Reanimación (ASAAR), salió al cruce de las afirmaciones oficiales y aseguró que las autoridades confunden deliberadamente los pagos por guardias con los honorarios por prestaciones médicas.

En declaraciones radiales, la abogada expresó su total sorpresa frente a la postura oficial, remarcando que hasta el momento no recibieron ninguna propuesta concreta para destrabar la negociación salarial. Según explicó, el reclamo principal se sostiene sobre dos pilares fundamentales: demoras prolongadas de aproximadamente cinco meses en el cobro de las prácticas y aranceles completamente congelados desde julio de 2025.

Fuertes cruces por los números y las auditorías

Uno de los puntos de mayor fricción surgió a raíz de los datos difundidos por el Ministerio, los cuales indicaban millonarios desembolsos destinados a guardias y prestaciones. Al respecto, Luciana Andolfi fue categórica al señalar que el Ejecutivo provincial contestó sobre un reclamo inexistente, aclarando que la asociación jamás exigió una actualización en el valor de las horas de guardia, sino en los montos correspondientes a las intervenciones quirúrgicas reales.

Asimismo, la letrada rechazó de plano las acusaciones sobre presuntas irregularidades y superposiciones horarias detectadas en las auditorías ministeriales. Defendió los mecanismos de control vigentes y afirmó que dichos procesos se realizan de manera conjunta entre la entidad y la cartera sanitaria antes de proceder a la facturación y posterior liquidación de los expedientes médicos.

Pese al endurecimiento de las posturas y al fracaso de los canales habituales de comunicación, desde la conducción de la ASAAR insistieron en que mantienen su absoluta predisposición al diálogo. Sin embargo, advirtieron que la medida de fuerza iniciada en octubre en el interior y extendida luego a los hospitales de la Capital no se levantará hasta que exista una propuesta seria y formal que garantice la recuperación del poder adquisitivo perdido.