Una médica del Hospital Papa Francisco sufrió graves lesiones en el rostro tras ser agredida a golpes por la hija de un paciente internado, quien además le profirió amenazas de muerte frente al personal de seguridad y efectivos policiales.
El fiscal penal 6 del Distrito Centro, Martín Ávila, citó a audiencia de imputación a una mujer de 35 años, acusada provisionalmente de los delitos de lesiones graves y amenazas en concurso real. El episodio de violencia se registró el pasado 20 de octubre en las instalaciones del Hospital Papa Francisco, ubicado en la capital provincial.
De acuerdo con la investigación, la tensión comenzó cuando la profesional ingresó a la habitación 12 para examinar a un paciente internado por una infección respiratoria y brindar detalles sobre su evolución. Minutos más tarde, la hija del enfermo se presentó en la sala de médicos para exigir los informes médicos, pese a que el paciente se encontraba lúcido y ya había recibido la información correspondiente.
Ante la actitud agresiva de la visitante, la médica intentó replegarse hacia la sala de descanso, un sector restringido. Sin embargo, la agresora la siguió, la sujetó de la solapa de su ambo y le propinó un golpe de puño directo en el lado derecho del rostro, generando un forcejeo que debió ser interrumpido por otros trabajadores de la salud.
Graves lesiones y amenazas bajo investigación judicial
Como consecuencia directa del impacto, la víctima sufrió una fractura del arco cigomático derecho y otra en la pared anterior del seno maxilar derecho, cuadros que fueron constatados mediante tomografías computadas y certificados médicos oficiales. La damnificada también reportó severas dificultades en la articulación mandibular para masticar y quedó a la espera de evaluaciones otorrinolaringológicas.
Los testimonios recopilados por la fiscalía detallan que, tras la agresión física, la acusada continuó profiriendo gritos, amenazas de muerte y advertencias sobre hacer perder el empleo a la profesional, intimidaciones que persistieron incluso en el pasillo exterior ante la intervención del personal de seguridad privada y de efectivos policiales convocados a través del Sistema de Emergencias 911.
La causa cuenta con registros de cámaras de seguridad del pasillo, informes médicos, croquis del lugar y las declaraciones de la supervisora de enfermería junto a otros profesionales que presenciaron el ataque. Pese a que la damnificada manifestó temor por su integridad, la investigación avanza firme hacia la audiencia de imputación fijada por el fiscal interviniente.