Los bonos soberanos de Argentina operan con bajas generalizadas este viernes y acompañan la merma de los mercados externos, mientras el indicador elaborado por JP Morgan trepa hasta los 790 puntos básicos, alcanzando su nivel más alto desde octubre del año pasado.

A las 16 horas, los títulos en dólares, tanto Bonares como Globales, registran un retroceso promedio del 1%. Este movimiento negativo se enmarca en un contexto de notoria prudencia inversora a nivel global, impulsado por las caídas en las principales bolsas del mundo debido a las dudas sobre la rentabilidad de los millonarios gastos en inteligencia artificial por parte de las grandes tecnológicas.

En el plano local, el Banco Central retomó recientemente sus compras habituales de divisas tras tres jornadas sin intervención en el mercado oficial. Esta acumulación de reservas netas opera como un factor de sostenimiento para la deuda pública, en un escenario donde el financiamiento internacional permanece cerrado y se evalúan las herramientas para atender los próximos compromisos financieros.

Desafíos fiscales y proyecciones oficiales

Por otro lado, un informe reciente de la gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia advirtió sobre los interrogantes que rodean al esquema fiscal del Gobierno. Según el análisis, al incorporar los pagos de intereses por Lecap y Boncap, el superávit se transforma en un déficit equivalente al 3% del Producto Bruto Interno.

En paralelo, durante la presentación del Informe de Política Monetaria, el titular del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció que el año electoral puede traer nuevas perturbaciones externas e internas, aunque ratificó la vigencia de los acuerdos internacionales y defendió solidez macroeconómica basada en el superávit comercial y el récord de exportaciones.